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domingo, 1 de abril de 2012
Los Juegos del Hambre; Cuando un muy buen libro es una gran película
Los fenómenos literarios no siempre son éxitos en su paso a la gran pantalla y, solo en puntuales ocasiones, se logra ese equilibrio de decente adaptación mas entretenimiento cinematográfico.
Si algo destaca de los libros de esta saga es la empatía con la heroína y el agobio que provocan. "Los Juegos del Hambre" estresan durante su lectura, casi asfixian y logran por ello una atmósfera única. La película logra captar esa atmósfera y logra que Katniss cobre vida de una manera espectacular. Hay cosas mejorables, por supuesto, no pueden salir todos los detalles pero lo esencial, lo imprescindible, está, y está muy pero que muy bien.
Más de dos horas de duración son perfectas para captar lo esencial, no les ha temblado el pulso a la hora de cortar y tampoco les ha temblado a la hora de emocionar y lucirse en numerosos aspectos. El hecho de que la película girara en torno a una chica que decide ir a "Los Juegos del Hambre" en lugar de su hermana, luchando por ello a muerte contra otros tributos hasta que solo sobreviva uno puede parecer interesante a los no lectores de las novelas en un principio pero los que sí las hemos leído solo podíamos sentir miedo. Un miedo provocado porque Katniss es especial y genial por lo que piensa y no por lo que dice (sobretodo en este primer libro)... pues que no cunda el pánico porque todo lo bueno que pueda decir de Jennifer Lawrence no hará justicia a su actuación. Es Katniss en persona.
Al comienzo todo es frío y explicativo pero una vez que esta mujer pone un pie en el bosque para intentar sobrevivir luchando contra otros tributos se demuestra la fuerza de la interpretación elevada gracias a la dirección de Gary Ross que le proporciona a la cinta un tono y una dirección casi documental que proporciona el efecto intimista de los libros. Las miradas, gestos y acciones de Jennifer Lawrence harán flipar al personal durante los minutos que pasa en la arena destacando el momento de su unión con el Distrito 11 (los lectores sabrán a lo que me refiero y los que no lo comprobaréis al ver la película), no es la escena dramática en sí, sino los minutos posteriores los que hacen de "Los Juegos del Hambre" una muy buena película y una muy buena adaptación. El resto de elementos están al servicio de Katniss y giran a su alrededor. Más protagonismo para el presidente Snow (Donald Sutherland) y Seneca Crane (Wes Bentley), poquito para Gale (Liam Hemsworth) pero aún así está mejor de lo que he leído, estupendos Effie (Elizabeth Banks) y Haymitch (Woody Harrelson), Lenny Kravitz como Cinna es uno de los puntos flojos de la película no porque él esté mal sino porque su parte se ve reducida demasiado lo cual también es comprensible. Stanley Tucci ha nacido para interpretar todo lo que le echen y su Caesar Flickerman es perfecto. En cuanto a otro de los puntos calientes de la película, la elección de Josh Hutcherson como Peeta, podéis respirar tranquilos, el chaval lo borda, tiene toda la gracia y el encanto que requería el personaje y lo expresa sin esfuerzo.
La violencia, viendo la calificación por edades de la película, no es tan extrema pero sí suficiente. Al resto de los tributos tampoco llegamos a conocerlos demasiado (excepto a un par de ellos) tal y como ocurre en la novela.
Lionsgate (productora de la cinta) no ha mostrado en los trailers ninguna escena de dentro de los juegos, estrategia arriesgada pero muy acertada puesto que lo que se vive dentro de ellos merece la pena ser visto directamente en la sala de cine. Se puede decir que han logrado un gran equilibrio con esta película, tiene sus fallos (por ejemplo el final, demasiado apresurado con respecto al resto de la cinta) pero eso no quita que se observe el respeto hacia el material original. Un respeto que cobra vida en una película que no ha tenido un presupuesto desorbitado pero que, con esfuerzo y una Jennifer Lawrence dándolo todo, ha logrado cautivar al público con una historia que va más allá de tíos quedándose sin camiseta y brillando al sol (si no lo digo reviento porque las comparaciones con dicha saga son absurdas).
"Los Juegos del Hambre" demuestran que el cine de entretenimiento es glorioso cuando las cosas se hacen bien. Un silencio en la película (que hay muchos acompañando a Katniss a lo largo de su odisea) son fantásticos cuando la dirección funciona y Jennifer Lawrence sabe hacer de un gesto un mundo. Hay drama, hay acción, hay un poquito de romanticismo y hay uno de los mejores personajes femeninos de todos los tiempos. No ganará 14 Oscars pero yo aplaudo el conjunto y el objetivo más que cumplido.
martes, 6 de marzo de 2012
Morning Glory; ¿Buscas la octava maravilla del mundo o puro entretenimiento?
Ya hace tiempo que "Morning Glory" (2010) se estrenó en los mejores cines (como suele decirse) y, hoy en día, todavía me sorprenden sus críticas. No fueron desastrosas pero sí bastante mediocres teniendo en cuenta la calidad (en algunos aspectos) de la película. "Morning Glory" no es la octava maravilla del mundo pero creerme cuando os digo que, es MUY superior al 90% de las comedias chorras que nos llegan cada día a las salas de cine. Logra sacarte una sonrisa y logra que no quieras salir corriendo a pesar de sus defectos.
El gran problema de "Morning Glory" es que quiere ser "El Diablo Viste de Prada" en calidad y no puede (lo cual no quiere decir que se quede en bazofia). Becky Fuller (Rachel McAdams) acepta un puesto de productora ejecutiva en un programa matinal mediocre en audiencias, remodela las cosas para subir la audiencia poniendo como copresentador a un Harrison Ford que, junto a Diane Keaton, hacen que la película suba varios puntos dando sin duda los mejores momentos de la película mientras se nos muestran los entresijos de un programa de estas características con los toques de humor blancos necesarios para meterse a los espectadores en el bolsillo (atención a ese pobre reportero al que solo falta que le pidan que se suicide en directo).
Porque si algo está claro es que Keaton y Ford hacen suya la película sin ningún tipo de esfuerzo, son divertidísimos. Rachel McAdams tiene un gran problema, el mismo que tuvo, tiene y tendrá Robin Tunney (por poner un ejemplo) y es que jamás será una estrella como lo es (guste o no) Mila Kunis o Anne Hathaway y tampoco será una de las reinas del cine independiente como Evan Rachel Wood (otro ejemplo), ella es, simplemente, una buena actriz como muchas otras y cuyo papel en "Chicas Malas" sigue siendo el mejor de su carrera, lo primero (lo de que nunca será una estrella) hace que no puedas vender la película simplemente porque ella aparezca, lo segundo (no ser musa independiente) hace que muchos desconfíen y lo tercero (ser simplemente una buena actriz como muchas otras) hace que se demuestre que, McAdams se esfuerza, lo intenta, pero no da la talla como protagonista en esta ocasión, destila encanto pero no la rabia necesaria para impedir que Keaton, Ford y el resto de secundarios se la coman con patatas, en "El Diablo Viste de Prada" también eclipsaban a Hathaway pero en ningún momento llegan a comérsela y lograba, gracias a su evolución y genial final (no romántico y en plan "a ver qué pasa") ser algo más, algo que no consigue de ninguna manera el personaje de McAdams con su interpretación. No ayuda tampoco el hecho de que lo más flojito de la cinta sea su historia metida con calzador junto a Patrick Wilson que pone cara durante todo el metraje de "No se lo que estoy haciendo, yo solo pasaba por aquí". Porque parece que si no hay romanticismo la película se hundiría cuando realmente habría estado mejor sin él.
A pesar de la retaila anterior, "Morning Glory" sabe jugar sus cartas en favor del público consiguiendo un reparto coral más que acertado que nos brinda unas cuantas escenas antológicas mezcladas con mucho azucar y un buen envoltorio. No es oro todo lo que reluce pero al menos este regalo (a pesar de sus fallos) esconde una sorpresa agradable, algo que no se puede decir de la mayoría de las comedias que llegan hoy en día a las salas, que ya no se molestan ni en intentar envolver con algo bonito lo que realmente son, mierdas. "Morning Glory" merece un visionado y más críticas positivas aunque solo sea por haberlo intentado.
lunes, 27 de febrero de 2012
Los Hombres que No Amaban a las Mujeres; Cómo hacer un calco
La historia es de sobra conocida al igual que la obsesión de Hollywood por hacer remakes de todo lo que tenga éxito en Europa. En contadas ocasiones un remake está a la altura del original y con "Los Hombres que No Amaban a las Mujeres" seguimos dándole vueltas a lo mismo. Tiene virtudes, bastantes, pero es más gracias a la propia obra y personajes que a la película en sí. Tampoco hay que ser hipócritas, esta versión tiene mayor presupuesto, mejor factura en numerosos aspectos y más "glamour" pero no por ello el mismo encanto de una original sueca que superó con creces las expectativas (algo que no ocurrió con las posteriores secuelas y es ahí donde esta nueva saga puede sacar partido, hacer dos secuelas mejores que las suecas debería ser su gran objetivo, muy difícil no lo tienen).
Lisbeth Salander es un caramelo, es un personaje antológico y, en este aspecto no hay nada que reprochar. La guerra Noomi Rapace contra Rooney Mara no tendría una justa ganadora (aunque la nominación al Oscar de Mara duele bastante). Lisbeth Salander es una persona que, en el comienzo de la película rechazas y si te cruzas con ella por la calle te cambias de acera en cuanto la ves pero, al final de la cinta, no solo la adoras, es que querrías arroparla por las noches y más de uno cae enamorado de ella. Destaco el look de Rooney Mara, mucho más bestia y fiel al libro (atención al pelo en constante cambio), con un Daniel Craig que se dedica a poner cara de circunstancias tal y como requiere un personaje que solo sirve para dar más cancha a Lisbeth para lucirse, y no digo que le de cancha a Rooney sino a Lisbeth porque da igual quién la interprete, es una institución en sí misma.
El problema viene, obviamente, cuando te das cuenta de que lo único en lo que el director ha puesto su sello personal es en los créditos iniciales porque el resto es un calco escena por escena. Los que no hayan visto la original están de enhorabuena, los que sí lo hayan hecho comprobarán que están ante la misma película. Todo es igual, plano por plano, la fotografía... todo. Es que realmente no merece la pena comentar nada más puesto que, al ser un calco, la crítica vendría a ser la misma de la que hice en su momento de la original (no se si reír o llorar).
Pero no todo es malo, yo realmente espero las secuelas dado que las suecas fueron muy inferiores a la primera parte y es por ahí por donde Fincher tiene que tirar. Tiene que aprovecharse y darle la vuelta a esto a su favor porque Lisbeth Salander merece un final de historia a la altura de las circunstancias y si nos tenemos que tragar un primer calco para disfrutarlo... pues lo soportaremos como podamos.
sábado, 21 de enero de 2012
Like Crazy, la naturalidad ante nuestros ojos
"Like Crazy" intenta por todos los medios alejarse de la típica cinta romántica de Hollywood (esas que acaban TODAS igual), unas películas que yo soy la primera en ver pero que están llegando a un punto de "más de lo mismo" alarmante (con excepciones como "Con Derecho a Roce", ya explicaré algún día el por qué). Consiguen con creces alejarse de todo esto gracias a la pareja protagonista, seguimos su historia a través de los años, desde que se conocen en la Universidad de Los Angeles hasta su lucha por mantener una relación a distancia (dado que ella es de Inglaterra) por culpa de un visado caducado. Se puede decir que el guión es lo más sencillo del mundo y se apoya en el hecho y milagro de que los dos protagonistas sean capaces de interpretarlo de una manera no solo natural, sino también creíble, espontánea y dulce. Y, también se puede decir claramente, que lo consiguen.
La cosa llega a un punto que parece que estemos ante una cámara oculta que nos muestra la vida y relación de Anna y Jacob (interpretados magistralmente por Felicity Jones y Anton Jelchins), es impresionante cómo son capaces de mostrar sus sentimientos sin aspavientos, sin adornos o risas fáciles (atención a la primera cita en el restaurante), una "adorabilidad" (por llamarlo de algún modo) mezclada con el justo dramatismo que nos da una de las parejas más REALES que ha parido el cine. Esto tiene muchos pros, pero también contras dado que ellos mismos llegan a comerse a la propia película, no se si me explico... hay un momento en el que piensas "Vale, ¿Y todo esto para qué? ¿Con qué objetivo?" Se puede decir que con el objetivo de alejarnos un poco de Katherine Heighl, Sandra Bullock etc... para toparnos un poquito más con la realidad.
"Like Crazy" toca todos los puntos de la relación: conocerse, enamorarse como locos, viajes, rupturas, evolución y maduración, todo ello mostrado con un simple gesto (atención también a cuando Jacob se va de copas con Anna y sus amigos, insuperable sensación de desconcierto).
"Like Crazy" es una buena película con unas interpretaciones impresionantes como pilar fundamental, si bien es cierto que cuando uno termina de verla siente una sensación extraña, como si hubiera visto algo muy próximo pero a la vez muy distante. Su tan comentado (y criticado) final me pareció de lo más acertado, no fue algo sublime pero sí lógico, hay ocasiones en las que las ganas de tener algo no terminan del todo bien y los recuerdos e intensidad de lo vivido puede que sean tan especiales y tan grandes que el paso del tiempo lo haga irrecuperable.
Para aquellos que saben diferenciar una buena película romántica y para los que quieran comprobar cómo Felicity Jones y Aron Jelchin te hacen creer desde el minuto uno que, con sus más y sus menos, se quieren como locos.
sábado, 7 de enero de 2012
Halloween; El Origen, la genial reinvención de un clásico del terror
No me gustan los remakes, no es que los odie a muerte pero no me gustan. Siempre tengo la sensación de que son innecesarios porque son un absoluto calco del original o directamente son malas ideas puesto que se dedican a explicar cosas que estaban mejor con el misterio que las rodeaba (esto es más cosa de las precuelas que de los remakes). Pero parece que Hollywood se ha empeñado en contarnos todo sobre sus obras míticas y todos los misterios que rodean a ciertos personajes se van rompiendo debido a las precuelas.
El caso del género de terror es para llevarse las manos a la cabeza, los remakes son, en la mayoría de ocasiones, BAZOFIA infumable... ¿Ejemplos? "San Valentín Sangriento", "Negra Navidad", "Viernes Trece", "La Morada del Miedo"... y un largo etc en una lista en la que solo salvo dos, "La Matanza de Texas, El Origen" (2004) protagonizada por una genial Jessica Biel (a pesar de que todos los planos de la cinta vayan a sus tetas o a su culo) y este "Halloween, El Origen" (2007) donde el director Rob Zombie se jugó la cabeza "remakeando" el clásico de John Carpenter de 1978. Criticas muy positivas y muy negativas a partes iguales para esta cinta donde lo que nos muestra Zombie en la primera mitad de la película es el por qué un niño llamado Michael Myers se convierte en un monstruo, en un asesino indestructible. Esto me produce sentimientos encontrados, parte del encanto de la original residía en el hecho de no saber ese por qué, de tener a Myers como eje del mal, una máquina de matar. Aquí Zombie logra hacer de ese por qué, de esa explicación, la base del remake, haciendo suya la idea, tomando lo necesario y rodando con un aplomo que asusta y hiela la sangre. Esa primera mitad es cine en estado puro y la actuación de Daeg Faerch (el pequeño Myers) es absolutamente impresionante.
La segunda mitad de la película viene a ser el remake puro y duro del clásico de los 70. Pasamos a centrarnos en un Myers adulto en busca de la heroína de la función, la mítica Laurie Strode que interpretó magistralmente Jamie Lee Curtis es encarnada aquí por una jovencita Scout Taylor-Compton que está más que a la altura. Michael Myers matará a todo ser viviente que se cruce en su camino hasta llegar a ella y Rob Zombie vuelve a dar muestras de solvencia, de estupendo manejo de planos y acciones con el añadido de la primera mitad de la cinta que nos ha hecho incluso llegar a empatizar con el que se supone que es el monstruo de la función tanto como con la propia Laurie, llegando finalmente a un clímax final insuperable que, desgraciadamente, Zombie no supo terminar de explotar en la secuela ("Halloween II" 2009) muy inferior en calidad a este "Halloween, El Origen" en el que Zombie logra no solo hacerlo todo suyo, sino reinventarlo. No se limita a copiar sino a buscar ese algo más consiguiendo esa rara mezcla de empatía y terror sin olvidar los momentos clásicos de las películas de este género (gore y sexo suficientes para contentar a los más puristas).
Comprendo las críticas negativas, es un remake de un clásico con mayúsculas y, solo por eso, ya merece que le den palos pero, "Halloween, El Origen" es, al mismo tiempo, la excepción. Michael Myers nunca ha estado tan vivo, ni ha dado tanto miedo consiguiendo, a la vez, profundidad psicológica y empatización unido a la magistral dirección de Rob Zombie. Es un remake, sí, pero ello no quita que sea una gran reinvención y, a la vez, una gran película. Lástima que esto solo lo consigan con uno de cada veinte remakes.
martes, 3 de enero de 2012
The Runaways, para curiosos cinéfilos... o para fanáticos del rock
Si hay algo muy positivo en "The Runaways" es que no es una película pretenciosa. El problema que suele tener Hollywood con los biopics es que se le suelen ir de las manos quedando absolutamente artificiales (en plan enamoramientos o ensalzamientos ridículos de los protagonistas) contando más mentiras que verdades... pero bueno, Hollywood es así. "The Runaways" va por otro camino y eso me gustó. Obviamente la película cuenta la creación y disolución del famoso grupo de los años 70, de corta pero exitosa carrera musical en el mundo del rock. Me gusta que no haya dramatismo barato en el hecho de que los miembros del grupo sean chicas (en plan mártires acosadas) y me gusta también que no pongan al grupo como algo más de lo que no fue. Duró lo que duró y es algo que queda bastante claro.
El no ser pretenciosa es su mayor virtud... pero ello nos lleva a su mayor defecto, que no es trascendente. Vale que no lo busca, pero debería haberlo conseguido sin hacerlo. No tiene esa chispa que haga sentir al espectador algo más que simpatía por unas Kristen Stewart y Dakota Fanning muy correctas en sus respectivos papeles, por lo tanto, la película podría pasar perfectamente por uno de esos buenos biopics que realiza HBO a lo largo del año, lo cual no desmerece un conjunto final en el que también se hecha en falta un mayor protagonismo de las otras miembros de la banda que es que en el 90% de la película están de adorno.
La dirección es clara y concisa y la historia (la subida y bajada de un grupo de éxito) es lo más sencillo del mundo, las piezas encajan y nos dejan un producto sin alma pero realmente decente, es curioso de ver y nunca viene mal enterarse de un poquito de la historia del rock, aunque sea a través del cine. Los actores están todos perfectos en sus papeles, eso es algo innegable, destaca Michael Shannon que está impresionante y es el roba escenas oficial, lo de Dakota Fanning es talento natural y hace todo lo que le pongan por delante, lo de Kristen Stewart es otra cosa... está estupenda, pero lo está porque el papel le viene como anillo al dedo, es y será una actriz MUY limitada (por decir algo suave) pero su lenguaje corporal y gestos (que en todos sus papeles son los mismos) aquí encajan a la perfección para meterse en la piel de la mítica Joan Jett, sin ninguna duda su mejor papel hasta la fecha. Los demás son secundarios que cumplen con su función muy dignamente.
"The Runaways" es una película que merece la pena ser vista por el simple hecho de que no la odiarás ni a ella, ni a sus actrices, ni a la banda mencionada. Se deja ver y es curiosa, es el mejor ejemplo de película sencilla que no aporta nada pero, al mismo tiempo, es y será la envidia de muchas otras.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Winter's Bone, la grandeza de Jennifer Lawrence
Hay películas cuyo resultado depende única y exclusivamente del actor o actriz principal. Por muy buena que sea la idea/planteamiento/historia, si el o la protagonista no está en estado de gracia el barco se hunde. "Winter's Bone" es una de esas películas y Jennifer Lawrence es la Diosa que todo lo hace posible.
La directora Debra Granik nos introduce en la América profunda, esa que solo vemos en contadas ocasiones. Un pueblo por donde parece que no pasa el tiempo, con casas de madera en medio del bosque, sin televisión, sin móviles, sin internet, en pleno invierno (llegas a sentir el frío) creando una atmósfera única, un universo propio cuyo centro es Ree (Jennifer Lawrence) una adolescente de 17 años que no va a la escuela sino que se dedica a sobrevivir como puede para mantener a sus hermanos pequeños y a una madre totalmente ida, no penséis que hay drama en la situación, ni un solo signo de tristeza por ello, ella lo acepta, lo tiene asumido (el espectador, obviamente, lo flipa). El problema viene con el padre de la muchacha, nadie sabe dónde está y tiene que encontrarlo antes de una semana o perderán la casa... encontrarlo o demostrar que está muerto (las dos opciones que se manejan durante el metraje). Ree comienza la búsqueda y con ello empiezan a aparecer personajes (la mayoría de su propia famila) que dan miedo no, lo siguiente. Pero es Lawrence la que lleva la voz cantante, todo gira a su alrededor y son sus gestos, su manera de hablar, de expresarse, de vestirse e incluso de caminar lo que hacen que la atmósfera conecte con el personaje al mismo tiempo que los secundarios desfilan para darle a Lawrence la excusa perfecta para seguir luciéndose.
Mantener la intriga de lo sucedido con el padre resulta extremadamente fácil y te mantiene atento hasta el absolutamente magistral final, lo cierto es que destaca el estilo de "así son las cosas" en ese dichoso pueblo ante lo que el espectador solo puede fascinarse y atemorizarse al mismo tiempo, como si fuera una especie de universo paralelo donde tus propios vecinos (familiares en la mayoría de los casos) son capaces de darle un palizón a una adolescente, matar y consumir droga como si eso fuera lo más normal del mundo, algo de lo que la propia Ree también hace gala con la llegada del policía al principio de la cinta. Hay que destacar la memorable actuación de John Hawkes que acompaña a Lawrende durante la mayor parte de la cinta, interpretación magistral de él y de todos los secundarios (y todas, porque vaya tela con ellas).
"Winter's Bone" es una obra maestra gracias a sus sencillos elementos sumados a una soberbia Jennifer Lawrence (nominación al Oscar a la mejor actriz) y a una ambientación que hipnotiza con unos personajes de diez. Dramática, emotiva y espeluznante por momentos, "Winter's Bone" lo tiene todo.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Attack the Block, invasión en el lugar equivocado
Uno no puede evitar sentir curiosidad ante el argumento de "Attack the Block". ¿Una invasión alienígena en uno de los barrios más chungos de Londres con un montón de macarras luchando por matarlos? Definitivamente compro. El problema viene cuando te das cuenta de que a pesar de las ganas, del esfuerzo y de valorar el hecho de que está realizada con cuatro duros no puedes obviar que es más significativo las ganas al hacerlo que el producto final.
Es imperdonable que en una película como esta los protagonistas tengan tan poca empatía con el espectador (en este aspecto me recordó a los protagonistas de "Mostruoso"), es imposible cogerles aprecio o cariño lo cual no quiere decir que no disfrutes con todo lo que pasa alrededor de ellos, lo haces (y mucho) pero con la sensación de que deberían ser ellos los que tiren del carro no la idea en general. Los secundarios (el ganster o el drogata) no ayudan demasiado aunque cumplen con su papel y salen poco (lo cual se agradece).
Lo cierto es que hay rasgos de gran personaje en el protagonista (y líder de los muchachos) Mose (John Boyega) pero no se llega a profundizar demasiado en su complicada vida y personalidad aunque las pinceladas que nos muestran (a pesar de ser pocas) demuestran que es un gran personaje poco explotado por culpa de centrarse en otras cosas menos interesantes (los ya nombrados secundarios sin gracia o el amigo que se pasa la cinta en el contenedor). Moses levanta la película con ayuda de Sam (Jodie Whittaker) que se mete en el follón por casualidad y es como los ojos del espectador, conocemos más cosas de los protagonistas a través de ella y destaca también el grupo de amigas de los chavales siendo el momento que pasan en la casa de estas intentando explicarles la situación con sus posteriores consecuencias la mejor escena de la película, por loca y por genial. Ese es el pilar, la santísima trinidad de "Attack the Block": Moses, Sam y las chicas, por ello, uno no puede sino darse cabezazos contra la pared al ver como estas últimas están tan desaprovechadas en favor de otros secundarios tan subnormales.
A pesar de todo, "Attack the Block" supera la prueba por su buen hacer como historia, por unos momentazos dignos de ver (esos chavales que en lugar de huir se arman hasta los dientes para matar a "esos cabrones que han invadido el barrio"), con un bloque de edificios que es un personaje más. La dirección es competente y los efectos visuales no son nada del otro mundo pero se comprende debido al presupuesto.
"Attack the Block" es una película muy recomendable para pasar un buen rato y para divertirse con determinados momentos deslumbrantes. Hay veces en los que la idea supera al conjunto pero, aún así, podemos dar gracias por lo conseguido.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Nueve Vidas, la grandiosidad del vacío
Las películas que cuentan numerosas historias son mi debilidad (entre otras muchas), pero no me refiero a bazofias como "Historias de San Valentín" o "Noche de Fin de Año" que nos muestran amores estilo Hollywood que tienen el típico final (aunque reconozco que tienen su función para un Domingo por la tarde sin nada que hacer). Me refiero a joyitas como "Nueve Vidas", una cinta independiente que nos muestra momentos de la vida de nueve mujeres (unos 12 minutos de cada una de ellas) en los que vemos lo que les ocurre y preocupa para, al momento, pasar a otra historia sin retomar la anterior lo cual nos deja con una enorme sensación de vacío, de querer conocer más a cada una de esas nueve mujeres (bueno, a unas más que a otras). El fragmento dedicado a cada una de ellas está rodado en plano secuencia, para quien no sepa lo que esto significa, se trata de un solo plano para rodar la secuencia de (como he dicho) unos 12 minutos por lo tanto no tiene cortes, la cámara sigue a los actores durante esos minutos utilizando un travelling lo que hace que te metas aún más en las historias, es como una cámara oculta que nos muestra unos minutos de la vida de varias mujeres.
De entre esas historias yo destaco tres que tienen algo en común, comienzan siendo simpáticas historias pero en unos pocos minutos acaban con un final desgarrador y absolutamente abierto que te hace darle vueltas a la cabeza pensando qué habrá sido de ellas a pesar de que sean personajes ficticios. Obviamente aquí cada espectador tendrá su opinión pero yo destaco estos tres "cortos": el protagonizado por Robin Wright Penn reencontrándose con un amor del pasado, Amanda Seyfried con una última mirada que no solo te llega al alma sino que te hace querer ir a buscarla para rescatarla de la vida que le va a tocar aceptar y unas Glenn Close y Dakota Fanning inspiradoras con la historia más sorprendente de todas.
Puede que sea un síntoma de masoquismo pero me encantan los finales abiertos de ahí que adore las películas independientes. "Nueve Vidas" no solo te lo deja abierto, te da la opción de imaginar, una opción que Hollywood no hace más que fastidiar con la creación de más y más precuelas con el único objetivo de explicar lo sucedido. Una obsesión de dar un por qué ( y de ganar más dinero) que no solo suele ser inferior al producto original sino que rompe por completo el misterio y la opción de pensar e imaginar del espectador. El gran acierto de "Nueve Vidas" es la enorme sensación de vacío que deja tras su visionado, un impresionante toque dramático que no habría sido posible si hubieran cerrado las historias.
Los personajes de estas mujeres siguen vivos en la mente del espectador y compadeces las situaciones que viven. Unos momentos los disfrutas mucho, otras historias son más flojitas pero como cada una solo dura unos minutos no da tiempo a cagarse en la madre del director que, por otro lado, demuestra una elegancia pocas veces vista en el manejo de la cámara a lo que sumamos unos actores entregados a la causa.
"Nueve Vidas" es lo que su título indica, no tiene más. Solo hay que dejarse llevar durante unos minutos por unas historias del día a día y por unos personajes femeninos a los que solo puedes desearles que encuentren la felicidad... al menos tienes la opción de poder imaginarlo.
lunes, 5 de diciembre de 2011
El Diario de Noa, cuando no esperas nada y te lo dan todo
Parece mentira pero ya han pasado unos cuantos años desde que "The Notebook" ("El Diario de Noa" en España) se estrenó en cines (allá por el 2004). Le ocurrió en su momento lo mismo que a "Criadas y Señoras" este año, el público la encumbró a lo más alto y hoy en día lo sigue haciendo, tanto es así que se ha convertido en una de las películas románticas por excelencia, primera recomendación para aquellos que huyen de lo romántico más repetido o bobalicón. "El Diario de Noa" tiene encanto y profundidad gracias a su manera de contar la historia.
La película está basada en la primera novela del ahora famosísimo autor Nicholas Sparks, si bien es cierto que sus obras posteriores (muchas llevadas al cine) como "Querido John", "Mensaje en una Botella", "Un Paseo Para Recordar", "La Última Canción"... mantienen las características propias de Sparks: dramas románticos que te dejan tocado emocionalmente con unos amores supremos que son para siempre, siguen la misma línea pero no llegan a la cumbre de lo que logró alcanzar literaria y cinematográficamente con "El Diario de Noa". El comienzo de la historia no puede ser más tópico, chico pobre y chica rica se enamoran hasta las trancas pero todo se queda en un amor de verano por una serie de circunstancias (la madre de ella, esencialmente), a partir de ahí los vemos crecer y rehacer sus vidas separados esperando para ver si finalmente vuelven a reencontrarse...
... y no pienso contar nada más de la trama. Pocos son los que no la han visto pero bueno, creo que es un enorme fallo (por no decir otra cosa) el contar más sobre la trama, hay verla para descubrir por qué se llama "El Diario de Noa" y hay que verla para llevarse uno de los mazazos más grandes que ha parido el cine, sobre la mitad de la cinta más o menos se confirma aunque se puede intuir desde el principio.
"El Diario de Noa" es mítica por méritos propios (creo que ya se puede decir que es mítica), no solo cuenta la historia de una manera totalmente dramática, desgarradora y divertida por momentos (atención a las peleas de la pareja), es que los actores protagonistas están sublimes (algo que suele ser un acierto y el pilar fundamental de las obras de Sparks pasadas a la gran pantalla). Ryan Gosling y Rachel McAdams consiguen crear una unión perfecta y logran soportar absolutamente todo el peso de la trama sobre sus hombros tanto cuando están juntos como cuando están separados, decir que tienen química es poco. Los secundarios cumplen, la ambientación es una gozada, la dirección está inspirada y la banda sonora acompaña en todo momento.
Por si eso fuera poco, el final es lo mejor que he visto en mucho tiempo, mostrando la cruda realidad de esta pareja en concreto. Siempre he dicho que un gran final puede hacer de una buena película una obra maestra, "El Diario de Noa" no se creó pensando en que iba a ser la octava maravilla del mundo y por ello es aún más especial, por su facilidad a la hora de contar las cosas, por su narración, por sus actores y por su final. Se quedará grabada en tu retina para siempre. Romántica, sí, pero si no logra conmoverte ni un poquito es que eres de piedra. Películas que da gusto ver, películas que el público hace grandes, películas inmortales... con el paso del tiempo estamos comprobando que "El Diario de Noa" es una de esas películas. Obra maestra en su género.
domingo, 27 de noviembre de 2011
In Time, Robin Hood del futuro
El cine repite los mismos argumentos una y otra vez. Lo cierto es que, hoy en día, la originalidad reside en cómo cambias los elementos hasta llegar a la conclusión... El gran dicho "quien bien copia bien inventa" es lema actual de las artes pero, tal y como dice, hay que saber copiar bien pero también saber meter las gotas de genialidad o de cosecha propia justas para dar al público de hoy día (que ha visto de todo) algo que merezca la pena. "In Time" lo consigue.
Mis esperanzas residían en Andrew Niccol (director de "Gattaca", una de mis películas favoritas) porque si algo sabe hacer Niccol es juntar bien los ingredientes para hacer una buena pasta. En el futuro, el tiempo es dinero y todo el mundo para de envejecer a los 25 años, a partir de esa edad si eres rico puedes vivir lo que te de la gana y si eres pobre (o un simple currante de a pie) puedes morir en cualquier momento puesto que tu tiempo se agota y no tienes los recursos para conseguir más. Como vemos, Niccol (director y escritor de la cinta) coge el tan antiguo argumento de ricos contra pobres para empezar a dar palos a un sistema que por muy futurista que sea es como nuestro mercado actual donde ricos y banqueros dominan el mundo porque sí, porque las cosas son así. La historia se complica cuando Will Salas (Justin Timberlake) "secuestra" a Silvia (Amanda Seyfried) la hija de uno de los ricachones más importantes del país y ambos se convierten en los Robin Hood del futuro con toques de Bonnie and Clyde. Robar el tiempo de los ricos para dárselo a los pobres.
A tan trillado argumento no le falta originalidad porque Niccol es muy listo y desde el primer momento en el que uno ve los relojes aparecer en pantalla quedas prendado con su funcionamiento en todos los aspectos (algo que el film explota en su justa medida y sin llegar a cansar en ningún momento), logra que te identifiques con los protagonistas y logra crear un universo en torno a la idea que no solo es plenamente satisfactorio sino fascinante por momentos a pesar de las carencias explicativas de algunos aspectos, en todo caso perdonables.
Justin Timberlake está bien dibujado como personaje y como actor es realmente solvente aunque algunos se empeñen en darle palos porque sí, los motivos por los que comienza su lucha logran la empatía con el espectador desde el primer momento. Amanda Seyfried hace bien lo que que le echen y es el otro 50% de la cinta, si bien es cierto que, en un principio, los motivos por los que se une a Will están cogidos con pinzas y uno no sabe qué esperar de su personaje pero llega un punto (hacia la mitad del metraje) en el que su presencia con Will es indispensable y el duo como pareja se convierte en perfecto, calando en el espectador que se preocupa por AMBOS (algo muy importante) deseando con toda su alma que los dos consigan sus objetivos y rezando para que no les pase nada. Con los dos protagonistas actuando perfectamente hay que destacar al resto de actores, todos estupendos en sus papeles desde un Alex Pettyfer menos soso de lo habitual (insertar aplausos) pasando por un Cillian Murphy del que siempre se puede esperar lo mejor.
"In Time" maneja muy bien sus cartas, sabe qué puntos tocar, sabe donde está el límite y en ningún momento se pasa de lista o intenta tomarnos el pelo más allá del puro entretenimiento. Andrew Niccol sabe contar historias, sabe ser trascendente y aquí lo consigue una vez más. "In Time" no es una obra maestra ganadora de siete Oscars pero los cinéfilos están de enhorabuena, no solo entretiene, sabe cómo hacerlo (que aunque parezca mentira son cosas muy distintas), cuenta algo que merece la pena recordar (y que puede llegar a ser de culto) con unos toques futuristas de los que hipnotizan y con una pareja que sabe llevar el peso de la cinta sobre sus hombros (para muestra los espectaculares y absolutamente infartantes últimos 10 minutos). "In Time" es una película en la que merece la pena gastar tu dinero, los amantes del cine sabrán que eso significa mucho.
sábado, 5 de noviembre de 2011
The Roommate, promesas que tienen que comer
Vamos a dejar las cosas claras desde el principio, "The Roommate" es una mala película (eso es algo que ya se veía venir desde el trailer, puede que incluso desde el poster). ¿Mala? Sí, ¿Telefilm de sobremesa? Sí, ¿Entretenida? Pues también... aunque no llega al nivel que debería.
El caso es que "The Roommate" es una obra mediocre que únicamente sirve para que actores que son "promesas" en esto de Hollywood tengan algo en lo que trabajar. Uno no puede hacer otra cosa que sorprenderse cuando ve tantas caras conocidas de la pequeña pantalla desaprovechados de tal manera: Leighton Meester (Gossip Girl), Minka Kelly (Friday Night Lights), Cam Gigandet (Burlesque), Ally Michalka (Hellcats), Nina Dobrev (The Vampire Diaries) y Matt Lanter (90210, aka La Nueva Sensación de Vivir) pasean sus bonitos cuerpos (que no llegan ni a enseñar) por la pantalla durante una hora y media en la que nos dedicamos a ver lo loca que está Rebecca (Leighton Meester) y lo que es capaz de hacer por su obsesión enfermiza con Sara (Minka Kelly), los demás son solo personajes a los que asustar o matar, y a veces ni eso porque ya digo que el desaprovechamiento es total.
Por tanto, se puede decir que nos tragamos la cinta por el simple hecho de ver cómo acaba aunque sepamos de sobra lo que va a a pasar, lo cual ya es un logro. Los tópicos y clichés son infinitos (todo el mundo sabe cómo va a acabar el gato en cuanto aparece... joder, realmente todo el mundo sabe cómo va a acabar la maldita película desde que empieza) pero, entretiene en su mediocridad y puedes darte con un canto en los dientes al ver que cumple medianamente con su cometido (algo que no lograba la muy parecida en objetivos "El Padrastro"). Por ello, "The Roomate" es más comparable con ese otro telefilm de caras conocidas que fue "Obsesionada" (con Ali Larter y Beyonce) solo que esta última supo manejar mejor sus cartas para convertirse en un placer culpable que la que nos ocupa. "The Roommate" se sostiene medianamente gracias a que Leighton Meester hace muy bien de loca, punto y final. Uno termina de ver la película para comprobar si finalmente hace algo y ese es el problema, que tarda mucho en hacerlo porque a pesar de que entretiene dentro de su total y absoluta mediocridad, a "The Roommate" le falta garra e ida de pinza. Leighton Meester está loca... pero no lo bastante (en serio, a pesar de todo esperaba más del personaje, en plan "Melrose Place"), Minka Kelly hace de buena y noble y no se la cree nadie, Ally Michalka hace de zorra (como siempre) pero no hasta el punto que debería haber sido, hay muertes pero te dejan que "ni fu ni fa"... Con esto quiero decir que a "The Roommate" le falta desfase por todos lados, se nota en cada escena el esfuerzo por estar contenida, por no pasarse de la raya cuando es exactamente lo que debería haber hecho para haber sido la hostia.
La ves y la olvidas, así de simple. Ves como unas cuantas promesas de Hollywood que jamás (salvo milagro divino) llegarán a ser estrellas hacen lo que pueden con lo que tienen. Leighton Meester hace muy bien de loca y te mantiene pendiente del pastel en una fría tarde de otoño pero no hay nada que destacar ni nada para recordar, deberían haberse visto antes "Obsesionada" o "Hermandad de Sangre" para saber cómo se hacen las cosas en estos casos pero bueno, nunca llueve a gusto de todos.
martes, 1 de noviembre de 2011
Criadas y Señoras, hay que saber ver los grises
Hay películas que, con solo ver el trailer, respiras Oscar. (Vease los trailers de películas de Clint Eastwood por ejemplo), los observas y ya vas esperando ver una gran obra, y luego están las fantásticas y geniales sorpresas que te da la vida, bueno, mejor dicho, que te da el cine.
"The Help" (conocida en España como Criadas y Señoras) navega por aguas peligrosas. Los años del mayor racismo en Estados Unidos nunca deben ser tomados como una broma para pasar la tarde y tampoco estamos ante un drama de los de salir hecho polvo del cine. Se trata, más bien, de intentar contar una historia dentro de una época donde todo nos parece absolutamente absurdo.
Skeeter Phelan (Emma Stone) es una chica independiente que quiere ser algo en la vida, estudia periodismo y le gusta escribir. Digamos que para conseguir un buen empleo (es mujer en los años 60, obviamente tiene que esforzarse el triple) decide escribir un libro titulado "Criadas y Señoras" (The Help) donde las criadas de su vencindario (todas mujeres de color, oviamente), deberán explicar anécdotas e historias vividas en una sociedad donde no solo limpiaban, servían y hacían la compra, también criaban a los hijos de esas personas teniendo que renunciar a ver crecer a los suyos propios.
Leyéndolo así de primeras uno puede asustarse un poco pero lo que realmente nos encontramos no es una película que machaque a los blancos de entonces y entrone a los negros, que nos aborde un tema de dramatismo absoluto que salgas del cine hecho polvo, no es el caso. Nos encontramos ante una película que muestra una época con una maestría ejemplar, con drama, comedia y entusiamo contenido y dejándonos claro que no todo es blanco o negro y que el ser humano ha mejorado y evolucionado pero todavía le queda mucho por hacer. "Criadas y Señoras" muestra la vida, sabe cómo contarla y qué puntos tocar y da... esperanza. Esperanza para la sociedad y esperanza para el cine actual donde películas pequeñas y honestas se convierten en grandes éxitos gracias a un público que sabe ver más allá, un público que se ha metido en la historia y ha disfrutado con ella. Eso es el cine Señores.
La película navega sin movimientos bruscos, recreándose en los momentos apropiados y sacando lo mejor de unas inspiradísimas actrices. Emma Stone sirve como hilo conductor de la historia, es tan joven y lo hace tan bien siempre que uno se asusta ante las posibilidades de lo que puede llegar a alcanzar en un futuro (junto a Amanda Seyfried y Dakota Fanning, ellas tres son el futuro en femenino de Hollywood). Una Viola Davis comedida, serena, fría... estupenda al fin y al cabo. La antagonista y "mala" de la función encarnada por una Bryce Dallas Howard que tras bodrios como "La Joven del Agua" o "Eclipse" vuelve a demostrar que es una niña de papá, sí, pero con un talento indudable. Lo de Sissy Spacek es un don de toda la vida desde "Carrie" y Octavia Spencer merece una nominación como mejor secundaria por uno de los personajes más divertidos del año. Mención especial para una estupenda Jessica Chastain, el ejemplo claro de que todo no puede ser blanco o negro, también hay grises y personas decentes en todos los lugares y épocas, solo hay que saber verlas y darles una oportunidad.
"Criadas y Señoras" es por tanto una de esas películas que puedes ver mil veces, de las que gustan y se disfrutan, de esas que están hechas con el corazón y parece que no les ha costado trabajo hacerlo. Comedia y drama perfectamente esctructurados donde el tema social llega hasta donde tiene que llegar (tranquilos los novios arrastrados a los que se les menciona comedia romántica y se les revuelven las tripas porque son incapaces de diferenciar una buena de una mala, directamente las odian todas, NO es una comedia romántica, lo mismo le pasó a "El Diablo Viste de Prada", tampoco es una comedia romántica). Y mira, hablando de "El Diablo Viste de Prada", no comparte trama, ni historia, ni argumento con "Criadas y Señoras" pero sí el fondo y algunos puntos, el ser pequeñas/grandes películas con historias de una sociedad que puede ser cambiada a mejor, donde se cometen injusticias y errores y done un buen guión hace que vuelvas a creer en la magia del cine. Una de las sorpresas más agradables del año.
domingo, 9 de octubre de 2011
Los Tres Mosqueteros, a ver por dónde empiezo...
...Barcos que vuelan, vestuario sacado del armario de Lady Gaga, isoportable D'Artagnan e insoportable Luis XIII viviendo en un Versalles que realmente fue construido por Luis XIV unos cuantos años después, guión inexistente, Orlando Bloom haciendo el ridículo, Aramis poniendo multas de tráfico... barcos que vuelan... barcos que vuelan y se estampan contra una torre sobre el crucero de Notre Dame que realmente fue construida en el siglo XIX, historia de amor metida con calzador que no se cree ni Dios y que es lo más RIDÍCULO que he visto en años en una sala de cine. Y todavía queda lo mejor, Milla Jovovich teniendo más protagonismo en la historia que los propios mosqueteros (sí, en serio) dado que su marido es el director de la película no hay porqué extrañarse. Piruetas sacadas de videojuego, pirotecnia destinada al paladar de la generación que no ha leído un buen libro ni visto una buena película en su puta vida... ante este pampaneo no queda otra que "reir o llorar" y dependiendo de lo que elijas así saldrás del cine.
Es la peor adaptación de la novela de Alejandro Dumas hasta la fecha (a su lado cintas como la muy notable "El Hombre de la Máscara de Hierro" son obras maestras del séptimo arte). Está totalmente pasada de rosca en todos los aspectos, desde vestuario pasando por actuaciones y situaciones inverosímiles. Muchos serán los que digan que no hay que pedir realismo a este tipo de cintas... estoy de acuerdo, pero una cosa es eso y otra es que se te vaya la olla y pongas a una Milla Jovovich sacada de Resident Evil para la ocasión con un guión que es inexistente, no es que sea flojo es que, repito, es INEXISTENTE. Para muestra de ello tenemos la tremenda profundidad en los personajes de Porthos y Aramis, entre los dos no superan las seis líneas de diálogo en toda la película... penoso. Una cinta que, en lugar de centrarse en las aventuras de estos hombres se centra (atención) en la preocupación por el vestuario de un rey absolutamente detestable, en un Orlando Bloom tramando un plan malvado que nos importa una mierda y, como ya he dicho, en las maniobras de una Milla Jovovich quedándose en bragas siempre con la misma cara (por supuesto). Esos son los pilares de esta nueva versión de "Los Tres Mosqueteros", no hay más.
La única escena que funciona de la película es cuando nuestros mosqueteros luchan contra los 40 soldados de la guardia, a pesar de los numeritos de cámara lenta es una escena divertida, espectacular, donde se ve ese espíritu de aventura, ese lema de "Uno para todos y todos para uno" pero, una vez pasado este momento los mosqueteros quedan (sorprendentemente) a un lado, se acaba la épica, se acaba lo poco bueno que podría haber tenido la cinta para centrarse en lo anteriormente mencionado siendo una mamarrachada de proporciones cósmicas y aún así no han tenido los cojones de joderla del todo metiendo, por ejemplo, marcianos o naves especiales... ya que estamos.
Reir o llorar señores, como he dicho, de ello dependerá que consideres a esta nueva versión un absoluto placer culpable o la mayor desfachatez de los últimos años, no hay término medio y se ve claramente que tampoco lo buscaba.
lunes, 15 de agosto de 2011
Bridesmaids, genial comedia que a punto está de ser épica
El productor Judd Apatow ha destacado estos últimos años por "revolucionar" (si se puede llamar así) la comedia romántica, una comedia estancada en chico conoce chica, ambos no se soportan pero al final acaban amándose locamente. Apatow fue muy listo y elevó el gamberrismo a niveles extremos haciendo protagonistas de sus comedias románticas a los hombres (con alguna que otra acusación de machista) en un género donde en el 99% de los casos lo veíamos todo desde un punto de vista femenino con el que ni las propias mujeres nos sentíamos identificadas (con claras excepciones como por ejemplo "Mientras Dormías" con Sandra Bullock, película fantástica de los Noventa).
El caso es que el método Apatow funcionó y ahí tenemos ejemplos como "Vírgen a los 40" y "Resacón en Las Vegas" (que sin ser de él bebe de su método). Ahora Apatow ha dado un paso más allá y tras numerosas películas con los hombres y sus divertidísimas burradas y formas de pensar claras y directas (pero siempre románticos y con gran corazón) pone a dos mujeres al frente de un guión que tiene su método pero esta vez con chicas como protagonistas y, como siempre, alejándose todo lo que puede de la comedia romántica convencional (realmente de romance hay poquito y lo que hay es realista y divertido).
"Bridesmaids" (que en español significa Damas de Honor pero que han decidido traducir con el HORROROSO título de "La Boda de Mi Mejor Amiga" que me niego a utilizar) se estrenó en Mayo en Estados Unidos con un presupuesto de 32 millones de Dólares y lleva recaudados solo en ese país casi 200 (a los que habrá que sumarles la taquilla mundial) con la crítica rendida a sus pies y con el público haciendo palmas con las orejas dándole un 7'5 en Imdb.com no podemos sino sentarnos en el cine con las espectativas de ver algo realmente divertido y fresco y las espectativas se cumplen con creces gracias a las seis mujeres protagonistas del film.
La cosa es sencilla, Lillian (Maya Rudolph) se va a casar y le encarga a su amiga de toda la vida, Annie (Kristen Wiig) que sea su dama de honor y que se encargue por tanto de organizar todos los preparativos, vestidos y respectivas fiestas (incluida la despedida de soltera).
Esta es una película de personajes y por tanto otras cuatro mujeres se unen a la acción (las otras damas de honor) que acompañarán a nuestra protagonista en todo momento. Y aquí reside el éxito de la película, estas mujeres son un cuadro, pero un cuadro de verdad. Helen (Rose Byrne) la pija del grupo que rivaliza en todo momento con Annie por organizarlo todo, Rita (Wendi McLendon-Covey) madre amargada con tres hijos que solo tiene ganas de irse de fiesta de una vez, Becca (Ellie Kemper) la feliz recién casada y Megan (Melisa McCarthy) la amiga bestia a la que todos acabamos adorando.
Tras una introducción de los personajes pasamos a la acción, una sucesión de escenas surrealistas donde a estas mujeres les pasa de todo y donde los hombres realmente no pintan nada a excepción de la vida sentimental de nuestra protagonista que se acuesta con un capullo a pesar de tener al hombre perfecto para ella delante de sus narices. Se puede decir que "Bridesmaids" peca en ese sentido de convencional, pero solo en ese, sabes como va a acabar la historia de Annie, sí, pero el viaje hasta ese punto no puede ser mejor y las secundarias son tan absolutamente geniales que en ningún momento sabes por dónde van a salir o qué va a ser de ellas a lo largo de la película, incluida nuestra protagonista que a pesar de aceptar lo que tenía delante de las narices no logra con ello ser más guapa, ser la reina de la fiesta o tener un final de cuento de hadas encima de la torre Eiffel en plan empalagoso para quinceañeras, es más bien "me he dado cuenta de esto, vamos a ver que pasa", como la vida misma.
Por supuesto, la película no es perfecta, de ahí el título de la crítica. Es muy buena, es realmente divertida, se aleja de todo lo visto y a pesar de estar escrita y protagonizada por mujeres los hombres disfrutarán igualmente con las idas de pinza de este grupo de locas pero uno no puede evitar sentir la sensación de que le falta algo por ver. Y es que finalmente no asistimos a la despedida de soltera en Las Vegas y la boda (el momento más esperado de la película) acaba resultando de lo más soso en relación a las espectativas creadas... es solo un pero en un conjunto que es de sobra sensacional y muy recomendable para salir del cine sin sentirse estafado. Kristen Wiig soporta muy solventemente el peso de la trama sobre sus hombros (a pesar de las numerosas sobreactuaciones de rigor) y en muchas ocasiones es salvada por las secundarias de excepción, sobretodo destacan tres, la hijaputez demostrada por una genial Rose Byrne, una Melissa McCarthy que logra ser el alma del producto y una realmente desaprovechada Wendi McLendon-Covey cuyo amargamiento (y casi odio) hacia sus hijos producen grandes momentos y una empatía total con el espectador que está deseando que esa mujer franca y mal hablada se pegue la fiesta que merece, la descripción de cómo es el sexo con su marido o de cómo están las cortinas de su casa no tiene precio.
Apatow lo ha vuelto a conseguir y, a pesar de los pequeños fallos antes mencionados a los que se podría unir el hecho de que dura dos horas (excesivo para una comedia), uno solo puede aplaudir al salir del cine. Los momentazos de la película no son una simple carcajada en un momento determinado, son escenas largas sin parar de reir. La prueba de los vestidos (absolutamente desternillante) y el viaje en avión (donde pasan mil cosas a la vez, incluida una compañera de asiento en plan "Destino Final") son para enmarcar sobretodo por el hecho de que las risas duran varios minutos sin parar, hacía tiempo que no me reía tanto en una sala de cine. Esto es la clara muestra de diversión a raudales y llegar a llorar de la risa y a pesar de que uno espera la traca final (con la despedida de soltera o con la boda) ese momento nunca llega, ¿Decepción? Puede, pero no se puede negar la evidencia de los innumerables logros conseguidos.
Las chicas también hacen locuras, también son divertidas, también están a veces hasta los cojones de todo y también pueden llevar el peso de una película sin creerse "Pretty Woman". Comedia gamberra, bestia, con el romanticismo justo y necesario, con unas actrices en estado de gracia y que, gracias a Dios, DIVIERTEN. Gracias a la espectacular taquilla las secuelas están en camino... esto solo es el principio y yo no se si temblar de miedo ante lo que son capaces de hacer.
Los chicos de "Resacón en Las Vegas" han encontrado a su homóloga femenina (no por el tema o por parecerse sino por el estilo y la desvergüenza) más de uno pagaríamos por verlos a ellos y a ellas en el mismo bar pero eso ya es otra historia (más bien fantasía) y la que nos ocupa es digna de ver.
sábado, 30 de julio de 2011
Soul Surfer, la superación personal llevada al límite
Ya es por todos conocido que las películas de superación personal son mi debilidad (el equipo de baloncesto que quiere ganar el campeonato, la bailarina que quiere entrar en la escuela y un largo etc...). No suelen ser películas de Oscar (excepto esa obra maestra llamada "Million Dollar Baby" del Dios Clint Eastwood) pero siempre está bien ver películas donde gente corriente consigue alcanzar su sueño... o no. Todos nos alimentamos de esperanza, eso sí que es cierto.
"Soul Surfer" parte del punto de ser una historia real, tan real que pone los pelos de punta. En estos casos el paso a la gran pantalla siempre tiene sus puntos buenos y malos. Es la historia real de Bethany Hamilton, prometedora surfista Estadounidense que perdió el brazo izquierdo por el ataque de un tiburón, tirando de Wikipedia uno se entera de todo más rápido y mejor.
La actriz AnnaSohpia Robb se encarga de ponerse en la piel de nuestra protagonista de manera muy acertada. Cierto es que en la película no hay sorpresas, está cortada por el mismo patrón que las demás cintas de este "estilo": chica joven, alegre y risueña que tiene un gran futuro por delante que se ve truncado en un momento dado abandonándolo todo cayendo en el dramatismo pero que acabará luchando por conseguir su objetivo... hacerte llorar.
"Soul Surfer" es carne de Sábado o Domingo por la tarde (eso es innegable) a pesar de la presencia de actores de la talla de Dennis Quaid y Helen Hunt (padres de la protagonista). Pero, a pesar de ese olorcillo a telefilm en determinados puntos (bastantes) y del lema "lucha por lo que quieres" tan trillado, la película muestra momentos realmente inspiradores y dramáticos de gran calidad gracias al talento de la jovencita AnneShopia Robb que logra no solo una total empatización con el espectador sino también el llevar perfectamente sobre sus hombros una trama que realmente no daba para más. Ni otro director, ni otro guión, ni otros actores podrían haberlo hecho mejor puesto que la historia es la que es y sus debilidades y numerosas carencias quedan patentes a lo largo de un film cuyas virtudes harán las delicias de los más optimistas.
Si hay algo totalmente destacable ( además de la actuación de la señorita Robb) es la escena del ataque del tiburón. No solo está sorprendentemente bien rodada e interpretada, es que parece que estemos, de repente, en otra película de calidad muy superior. No escatima en dramatismo, con sangre en su justa medida, con reacciones (la amiga vomitando) que te hacen ver lo mucho que se esforzaron por llegar al clímax en la escena más esperada del film. Como os podreis imaginar, la película continua por un camino que somos capaces de adivinar sin verlo siquiera pero, cierto es que la historia no deja de ser inspiradora a pesar de todo.
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