lunes, 1 de noviembre de 2010
Wind Chill, una sorpresita entre mucha mierda
Oh sí, Halloween. El fin de semana del año en el que mis amigas y yo quedamos para ver películas de terror (a cual de ellas más mala). Un maratón hasta que llega el día de la fiesta y toca disfrazarse. Este año no iba a ser menos. Decenas de "peliculones" (por llamarlos de alguna manera) entre los que se encontraba la "obra maestra" Hermandad de Sangre que me tocó volver a ver, tranquilos, no ha cambiado por obra y gracia del Espíritu Santo, sigue siendo igual de mala. Pero el caso es que la sorpresa vino con "Wind Chill" (que en España se tituló "Escalofrios").
No os penseis que es una película original, digamos que el argumento está mil veces visto: Una chica universitaria tiene que volver a casa por Navidad y para evitar coger el autobús decide compartir coche con otro esdudiante que se dirige al mismo destino hasta que, como no, toman un atajo, tienen un accidente y se quedan atrapados en medio de la nada, sin cobertura y con una una tormenta de nieve. Por si eso no fuera poco, las cosas raras y apariciones extrañas comienzan a surgir. Como he dicho, la originalidad brilla por su ausencia pero lo bueno es que, a pesar de ello, saben meter pequeñas e interesantes pinceladas que hacen a la película diferente dentro de lo ya visto.
Por ejemplo, llama la atención que en ningún momento de la cinta sepamos cómo se llaman los protagonistas. Es extraño y nada común pero no afecta a la historia e incluso la hace más intrigante. Y además nos ahorramos el típico momento de la chica en plan "John ¿Eres tú? ¡No tiene gracia!" momento mil millones de veces visto y en el que el nombre de John puede ser cambiado por cualquier otro, aquí nos lo ahorramos. Destacan los protagonistas, porque Emily Blunt aún no había pegado el pelotazo con "El Diablo Viste de Prada" pero ya apuntaba maneras de buena actriz, Ashton Holmes (al que me hizo gracia ver porque ahora está en Nikita) sabe dotar a su personaje de la intriga necesaria en un principio para ir evolucionando para bien.
No es fácil mantener la tensión durante 90 minutos con solo dos protagonistas encerrados en un coche pero Blunt y Holmes consiguen algo que hoy en día, en el género de terror, muy pocos logran, y es que te identifiques con los personajes. No pueden faltar los giros de guión que durante la primera mitad de la película son magníficos; las mentiras del personaje de Holmes, las primeras apariciones fantasmales (el policia es un hijo de puta de mucho cuidado)... ya sabeis, un comienzo WTF en plan "no me entero de nada, no sé si este es bueno o malo pero me encanta" y encima te llevan algún que otro susto bueno. Luego la trama se estanca un poco y los sucesos paranormales empiezan a chirriar pero el final está a la altura de las circunstancias e incluso llegas a respirar de alivio junto con Blunt.
La película logra mantenerte alerta a pesar de un pequeño capuzón en la segunda mitad y a pesar de su poca originalidad en el argumento, son los pequeños detalles que introduce, unidos a dos buenos actores lo que la hace superior a la media. Es para aplaudir el hecho de que deje a un lado lo de "somos un grupo de amigos imbéciles y un asesino nos va a matar uno a uno" o la macabreria de las sagas de Saw y Hostel, el terror clásico nunca viene mal. No pasará a la historia, en España incluso se estrenó directamente en DVD pero no nos engañemos, eso no la hace una mala película sino una cinta que nadie habria ido a ver a una sala de cine, el género de terror en los cines se limita a tetas y gore, "Wind Chill" (Escalofrios) logra algo muy raro hoy día, que una película de terror de miedo sin que haya litros de sangre por enmedio, con una trama medianamente decente y unos personajes a los que no les deseas una muerte dolorosa. Cuando Emily Blunt mira la foto de su movil te das cuenta de lo importantes (y lo buenos) que han sido los dos protagonistas de la película.
lunes, 25 de octubre de 2010
El Aprendiz de Brujo, definición de entretenimiento
Las películas para toda la familia no vienen mal de vez en cuando. Entretenimiento para padres, hijos y hasta abuelos. "El Aprendiz de Brujo" es el ejemplo perfecto de película de esta clase.
Disney coge todo lo necesario para obtener un film mágico de aventuras: la magia propiamente dicha (obviamente), un chico pardillo que tiene en sus manos el destino del mundo (Jay Baruchel), la chica a la que ama (Teresa Palmer), un maestro (Nicolas Cage) y un malo malísimo (Alfred Molina). Estoy segura de que, si no habeis visto la película, sois capaces de adivinar como acaba... No se le puede culpar por ello, es predecible e infantil pero es precisamente eso lo que la hace encantadora y con algún que otro momento entrañable.
No estamos ni muchísimo menos ante la película del siglo pero si uno se sienta a verla sabiendo lo que es y lo que se va a encontrar pues puede pasar un rato la mar de bueno, desconectando de los problemas, algo en lo que fallaba, por ejemplo, "Prince of Persia" de la que hablaré próximamente. Supongo que la diferencia está en que "El Aprendiz de Brujo" no se toma nada en serio a sí misma, conoce cual es su público potencial y explota los recursos mil veces vistos en films de este estilo, fácil pero a la vez efectivo, lo suficiente como para salir todos contentos. No arriesga y por ello ni desentona ni destaca. La verdad es que yo tampoco le pedia más.
Los efectos especiales hacen el resto aunque tiene algunos momentos que deberian haber sido expuestos de una mejor manera como la historia de amor entre Dave (Jay Baruchel), nuestro protagonista, y Becky (Teresa Palmer). La relación de ambos corta en todo momento la historia y llega a sacarte por momentos de la película. Normalmente la chica del prota (comúnmente llamada "chica florero" aunque esto depende de la película) se une (por cualquier circunstancia) a la aventura, vease la nombrada "Prince of Persia" o "Transformers" por poner dos ejemplos recientes. Pero aquí, esa "unión a la aventura" por parte de ella ocurre en los últimos minutos por lo que el 75% de la cinta Dave se dedica a ir detrás de ella pegándonos unos cortes/hachazos en la trama que no son de buen gusto la verdad. Por suerte Teresa Palmer sigue manteniendo intacto su encanto y aunque haga de chica mona no te dan ganas de matarla cada vez que aparece (con cualquier otra habria pasado).
Dejando a un lado este minúsculo problema la película es amena y disfrutable. Los actores se dedican a pasárselo bien. Jay Baruchel... no voy a mentir, un poco más y la cagan. El chaval no está mal pero hay mometos en los que está muy pasado de rosca y pesadito, es algo así como un intento de Shia LaBeouf en "Transformers" al cual, por supuesto, no le llega ni a la suela de los zapatos pero si lo comparamos con Justin Catwin en la penosa "Dragon Ball" pues Baruchel es un maestro por lo que lo dejaremos en que podria haber estado mejor. Por suerte tiene a su lado la mayor parte del tiempo a Nicolas Cage y sus pintas, el actor se lo pasa pipa y eso se nota. Lo mismo ocurre con Alfred Molina el cual se pasea por la pantalla interpretando sin ningún esfuerzo un papel que le viene como anillo al dedo. Teresa Palmer... pues lo dicho, ahí está para salir en cuatro escenas monísima de la muerte y mostrar alguna que otra sonrisa, no es un papel para ser recordada pero por algo se empieza, después de verla en "2:37" todavía sigo sin tener palabras para describir lo buenísima actriz que es. Monica Bellucci aparece tres minutos contados y aún así llena la pantalla con su presencia, podria haber dado para mucho más.
En definitiva, "El Aprendiz de Brujo" hará las delicias de los pequeños y entretendrá (y mucho) a los demás, lo cual hoy en día es un logro. No está mal volver a la infancia. Los fallos podrían haber sido sanados en una secuela dado que al final de los créditos hay una escena que nos deja clara una posible segunda parte, es más, si somos observadores en la escena final veremos que uno de los personajes desaparece dejando claramente una puerta abierta a una secuela que (muy probablemente) nunca llegará debido a la taquilla obtenida en USA. No fue un desastre pero se quedó lejos de lo esperado para un film de estas características. Parece que en el resto del mundo la cosa ha ido un poco mejor, solo hay que dejar atrás los prejucios y entrar en la magia, aunque para algunos esto sea, a estas alturas, pedir demasiado.
sábado, 16 de octubre de 2010
El Diablo Viste de Prada, maravillosa visión del mundo de la moda y de la vida
¿Conoceis esa sensación tras haber visto una buena película? Es cuando piensas "Me ha encantado" o "Me lo he pasado de puta madre" y da igual que algunos te digan que esa película es una mierda porque tú la seguirás amando y te la comprarás en el formato coleccionista aunque tengas que ir a la luna a buscarlo. El Diablo Viste de Prada, para mí, es una de esas películas, y no me avergüenzo porque aunque parezca que aquí nada más que va a haber moda (que la hay) y ñoñerio por todos lados, lo que realmente nos encontramos es una crítica feroz pero cómica e irónica a partes iguales sobre la industria de la moda y que, conforme avanza la película, nos vamos dándo cuenta de que la moda es solo una escusa para decirnos eso de "Tios, dejaros de tonterias porque ganar una pasta no te va a hacer feliz y el ser un o una hija de puta con mucho dinero no va a impedir que te mueras como todo Cristo". En el fondo es eso, un ¿Hasta dónde estas dispuesto a llegar? Con la moda como telón de fondo, por ese hecho se cataloga (erroneamente) a esta película de femenina, supongo que si llega a tener de fondo el fútbol o algo de eso se la tendría como masculina pero en este caso es un error fatal.
El guión hace de cosas esperpénticas de oir una obra maestra gracias a los actores. No exagero cuando digo que es imposible destacar a uno sobre otro porque, aunque es cierto que Meryl Streep está (como siempre) fantástica, los demás no se quedan atrás y nos dan uno de los mejores repartos de los últimos años destacando al cuarteto formado por Streep, Anne Hathaway, Stanley Tucci y Emily Blunt. La llegada de Hathaway a la revista es el punto de partida de algo que todos conocemos porque en el fondo lo hemos vivido, esa sensación de estar en un sitio donde no encajas y tomar la decisión de cambiar para hacerlo. Encima añadimos a la peor jefa que uno se puede encontrar. Tenemos a la industria de la moda como negocio manejador de carne, dinero, fiestas y falsedad se nos hace hasta normal aunque acabemos llegando a un punto en el que nos damos cuenta de que ese trabajo "por el que todos matarian" es solo la escusa perfecta para darnos cuenta de que todo estaba bien desde el principio y a pesar de que el cambio en plan "Betty La Fea" no deja de ser espectacular y divertido, los deseos de darle un martillazo a la protagonista de vez en cuando no te los quita nadie. Ni qué decir tiene que a la industria de la moda no le gustó ni un pelo la película...
Porque Stanley Tucci se lo dice a la protagonista en un momento de la cinta "El trabajo que muchas chicas matarían por hacer tú lo haces solo para comer". No te gusta, pero te cambias entera y finjes para, primero, encajar y, segundo, ganar pasta. ¿Os ha pasado eso alguna vez? Exacto, y no tiene por qué ser en el trabajo, la vida está llena de situaciones como estas. Como digo, desde el primcipio cogen este pretexto y lo meten dentro del mundo de la moda al que apalean sin piedad pero, a la vez, sin pasarse. Lo justo y necesario para dejarnos claro lo que se cuece en las industrias que mueven millones (moda, música, cine...), algo que sabemos pero ignoramos porque nos gustan mucho los cuentos de hadas y el glamour. Aquí tenemos un rebaño de obejas con mandamases que dicen lo que hay que hacer y cómo hacerlo y con Hathaway como "intrusa" en un supuesto "País de las maravillas" que tiene de maravilloso lo que yo de multimillonaria. Porque ahí está la gran Emily Blunt para recordarnos que para mantener la figura no come nada y cuando está a punto de desfallecer se come un quesito. Las mayores risas de la cinta son para las frases soltadas por su personaje, es cuando uno termina de verla cuando se da cuenta de las burradas que ha llegado a decir. Y así con todo lo demás. Una vez vista, relexionando, nos llega un malestar que evitamos recordando que es muy divertida y recomendándola por ello a los amigos (masculinos) y por la ropa y demás trapitos a las amigas. De lo que realmente va la cosa no lo nombra casi nadie y si lo hace es en plan anécdota, ahí está la grandeza de todo esto. Su doble cara es impresionante.
Como he dicho, los actores terminan de hacer especial a esta película. Meryl Streep está grandiosa, espectacular, es fría, calculadora, manipuladora, mala... una hija de puta de mucho cuidado, indescriptible. Anne Hathaway logra que nos identifiquemos con ella y que le deseemos lo mejor, lo cual es un gran logro. Stanley Tucci no solo está divertido, es que además está realista, algo que muy pocos logran al intrepretar personajes como el suyo. Y Emily Blunt se convierte, por méritos propios, en la robaescenas oficial de la película, me atrevo a decir que cuando comparte plano con Hathaway se la come y a pesar de tener poquitas escenas su personaje es memorable y el claro ejemplo de la gente que, realmente, no tiene vida. No sabes casi nada de ella durante la cinta pero tampoco necesitas saberlo para compadecerla, Emily Blunt es fantástica y una revelación en toda regla gracias a esta película.
No cometais el error de creer que es una comedia romántica empalagosa y ñoña. Esto NO es eso. Porque aunque nos cieguen los trapos, los zapatos y el dinero uno llega a un punto en el que se da cuenta de que no tiene nada. Y puede que muchos digan que a ellos todo eso les da igual con tal de tener el par de zapatos, la sensación contradictoria está ahí porque como muy bien le dice al final de la película Meryl Streep a Hathaway, sus vidas pueden estar destrozadas y ser todo una gran mentira pero:
"Todos quieren ser nosotras".
No le falta razón...
martes, 21 de septiembre de 2010
Hellcats, ni desentona ni destaca
Hellcats, más conocida como "la serie de las animadoras", ha comenzado su andadura en la CW con unos resultados bastante positivos en cuanto a audiencia, ahora hay que ver si se mantiene. A mí me gustan las series de este estilo aunque no todas (10 Razones para Odiarte) aunque la lista de los placeres culpables (Gossip Girl, Pretty Little Liars) siempre está ahí para añadir alguna nueva adquisición.
Hellcats no es la revelación de la temporada, eso lo tenemos todos claro, no causa el efecto de Gossip Girl y su magnífica primera temporada, tampoco entra dentro de los placeres culpables o de las series infumables o detestables. Es un "ni fu ni fa" en toda regla. Digamos, para ser sinceros, que no destaca en nada. Puede que al público masculino le encante lo de ver a chavalitas en traje de animadoras pero, una vez que las tienes vistas varias veces con esas pintas pasamos a ver si la protagonista está a la altura, si esto es un culebrón con rencillas y putadas varias, a ver lo que se cuece tras tanta faldita... y entonces compruebas que, de momento, no saben a dónde van, todavía no hay una palabra que defina a esta serie, todavía no tiene esencia, puede que sea pronto o puede incluso que sea de necios pedírsela.
Hellcats navega sin rumbo fijo, tocando todos los palos pero sin agarrar ninguno y, por el momento, sus piruetas y trajes de animadoras eclipsan todo lo demás. Los personajes la verdad es que no tienen mucho encanto (a excepción de uno). Nuestra protagonista nos recuerda al personaje interpretado por Eliza Dushku en "Bring it On" (A Por Todas en España, cinta que incluso es utilizada en la serie para entrenarse) solo que aquí entra en el equipo para poder conseguir una beca y así seguir estudiando derecho. A nadie se nos escapa que al principio la cosa no le molará nada pero que acabará estando encantada de ser animadora y, aunque la muchacha tiene cosas buenas (los paseos en bicicleta por el campus de la Universidad, las pintas que lleva o un físico que da el pego para las piruetas) le falta mucho para tener el encanto de una Veronica Mars o una Joan de Arcadia y puede que lo de aparentar 35 años (y en realidad no pasa de los 22) no ayuda. Los secundarios pasean por la pantalla con menos personalidad que un reloj de pared: el mejor amigo y confidente, el guaperas que solo habla para tirarle los tejos, la zorra de turno que más quisiera llegarle a la suela de los zapatos a Blair Waldorf o Ella Simms, la entrenadora amiga de todos,la madre alcoholica que intenta ser graciosa... y, entre tanta planitud, nos encontramos con el mejor personaje de la serie, Savannah, interpretada por Ashley Tisdale. Es la única que está bien dibujada como personaje, la única que interpreta destacablemente porque mira que el personaje es ñoño pero le da la vuelta de tal manera que lo hace ser encatador y entrañable.
El caso es que no se puede negar que Hellcats consigue entretener (que ya es mucho hoy día) y las coreografías son vistosas pero ¿Qué pasará cuando empiecen a repetirse en este último aspecto? ¿Qué nos quedará? Espero que la cosa vaya a más porque, dentro de lo que cabe, la serie es todavía un "ni fu ni fa" que puede ir a menos pero también a más. Yo, de momento, tengo fé en las animadoras, pero solo de momento.
martes, 24 de agosto de 2010
Pretty Little Liars; Gossip Girl + Mujeres Desesperadas + Melrose Place + un poquito de Anatomía de Grey... Placer culpable al canto.
Mi gusto por las series culebronescas es bien conocido por todos pero ¿Qué pasa si mezclas un poco de cada una de esas series? Pues que el resultado es el mayor placer culpable de todos los tiempos: Pretty Little Liars.
Un grupo de cinco amigas (muy monas ellas) pasan la noche bebiendo y contándose secretitos hasta que al despertar se dan cuenta de que una de ellas, de nombre Alison, ha desaparecido. Un año después, con la vuelta al pueblo de Aria, una de las protagonistas que se ha tirado todo ese tiempo en Islandia, el cadaver de Alison aparece. El caso pasa de desaparición a asesinato y nuestras protagonistas empiezan a recibir mensajes (Gossip Girl vino a mi mente), unos mensajes firmados por "A", es decir, o Alison está vivita y coleando o alguien sabe todos los secretos de las protagonistas porque la zorrita de Alison se los contó y ahora se está dedicando a dar por culo, creo que todos nos decantamos por la segunda opción.
A todo esto le sumamos tramas surrealistas y tópicos, muchos tópicos. La que se lia con un tío en un bar y luego resulta que es su profesor (Anatomía de Grey vino a mi mente), cuernos paternos, una ciega que ve más que mi gato, una exgorda que solo quiere follar pero su novio no, una que es lesbiana aunque ella aún no lo sepa, una madre con problemas económicos, una que tiene como afición tirarse a los novios de su hermana y la muerta, o quien sea, jodiendo vía SMS. Todo el mundo tiene secretos y nuestras protagonistas las que más, algo que vamos viendo mediante flashbacks (Melrose Place vino a mí mente). Todo esto, por supuesto, en un barrio de gente de clase alta, con unas casitas que ya las quisiera yo para mí (Mujeres Desesperadas vino a mi mente, por lo de las casitas y lo de los secretos). En definitiva, esto es un batido bastante cutre pero con el que te lo pasas pipa y, al menos, tiene más mala leche y más zorrerío que 10 Razones para Odiarte (otra cortesía se la ABC Family que ya se han encargado de cancelar).
Las protagonistas no actuan del todo mal, lo cual se agradece. Habiendo visto estos diez primeros episodios de la temporada me quedo con Hannah y con Aria. La primera porque, a pesar de sus cosas, me parece encantadora y su trama con el "friki" Lucas puede dar mucho de sí. Aria tiene la virtud de que, siendo la más protagonista de todas, logra mantener el tipo y aunque su historia con el profesor no me hace dar saltos de alegría, la chiquilla tiene algo que me llama la atención y... me gusta como viste xDD Las otras dos me gustan menos pero eso no quiere decir que las menosprecie ni mucho menos, forman un cuarteto surrealista, estúpido y divertido al mismo tiempo al cual se suma la muerta por medio de flashbacks donde vemos lo zorra que era (Veronica Mars vino a mi mente).
Los amantes de series culebronescas o de series teen la adorareis, los demás ni os acerqueis a ella. Pretty Little Liars tiene un público concretísimo que está encantado con ella (a vista de las audiencias conseguidas). Tiene muchas limitaciones pero, como placer culpable, se disfruta, y mucho.
domingo, 18 de julio de 2010
Instinto Básico, inquietud, intriga y... sexo
Si hubo una película que en los noventa (en concreto 1992) estuvo cargada de polémica esa fué, sin duda, Instinto Básico. El director, Paul Verhoeven, tuvo que cortar escenas no sé cuantas veces para que no la catalogaran como película porno... pero el caso es que Instinto Básico gustó a la crítica y al público, convirtiéndose en un clásico y teniendo, como tal, una escena para la historia.
COMIENZAN LOS SPOILERS!!
Un cantante de rock aparece asesinado brutalmente en su cama. La policia sospecha de su novia, Catherine Tramell (Sharon Stone), una escritora de novelas de intriga de gran éxito. El agente Nick Curran (Michael Douglas), rehabilitado de su adicción al alcohol y a las drogas, es el encargado de vigilar a Catherine.
Viendo el guión, o la trama de Instinto Básico, la película podía haber ido por varios caminos, podría haberse convertido en una cinta de sexo gratuito sin guión, por ejemplo. Pero lo cierto es que nos encontramos con un thriller psicológico cargado de erotismo donde cada frase y cada escena te hace pensarte las cosas dos veces. Con una intriga y unos giros de guión que, aunque tramposos, resultan acertados compartiendo cancha con un juego de seducción y erotismo necesarios para avanzar la historia, lo que se traduce en unas escenas de alto contenido sexual (casi explícito) que no hacen sino inquietar aún más. Porque aunque el sexo está ahí (y es lo que dió polémica a la película) comparte plano con una trama en la que es imposible no meterse y con una seducción por parte de Catherine Tramell a la que es imposible no rendirse, es imposible no caer rendido ante ella aunque sospeches que pueda acabar matándote. Y esa es la intriga que hace que te sumerjas en el thriller, el hecho de no saber quién es la asesina y de tener una clara sospechosa a la que es imposible pillar y cuyas palabras o gestos te dejan anonadado. Excitante y escalofriante al mismo tiempo.
Por supuesto Nick cae en las redes de Tramell pero ¿Quién no caería? Esto da lugar a las famositas escenas que se marcan Stone y Douglas que, hoy en día, siguen siendo las mejores escenas de sexo (no porno) de la historia del cine. Voy a soltar una frase un poco bestia, si no te pones cachondo es porque estás muerto o no eres humano. Cuando Nick cae lo ves la cosa más normal de mundo porque Catherine Tramell es un personaje para la historia, su seducción es indescriptible y pone nervioso hasta a una estatua de mármol, me puso nerviosa hasta a mí, que ni me gustan las mujeres ni pretendo que me gusten y ese mérito se lo debemos a Sharon Stone en el mejor papel de su carrera (junto con el que interpretó en Casino y Condenada).
Creo sinceramente que hay que ver la película para observar la grandeza de Sharon Stone en esta cinta, no es algo que se pueda describir así por las buenas. No todo es el famoso cruce de piernas y las escenas de sexo, es su mirada (que da miedo y te atrae al mismo tiempo), sus gestos, su sensualidad en cada paso que da, su impresionante belleza... todo unido da lugar a uno de los mejores personajes de la historia del cine que, sin embargo, fue rechazado por numerosas actrices como Julia Roberts, Meg Ryan o Kim Basinguer y fue finalmente Stone la que se hizo con un personaje difícil de manejar y que podría haber sido visto como un simple putón con instintos asesinos. Chaterine Tramell es mucho más que eso y Stone supo verlo y plasmarlo, tanto que se come a todos los demás excepto a Michael Douglas que aunque no está tan sobresaliente como su compañera de reparto logra darle a su personaje los suficientes matices para resultar espléndido.
Instinto Básico no solo es ver a Sharon Stone cruzando las piernas, es ver una película de intriga, con giros de guión y todo lo que eso supone, con escenas de sexo necesarias como parte de una seducción, ¿Demasiado explícitas? Si no fueran esto no sería Instinto Básico. Y a todo esto... ¿Quién es la asesina? Pues depende de a quién le preguntes porque aunque Catherine Tramell tiene todas las papeletas ahí tenemos a Beth, la psicóloga y amante de Nick y otras teorias como que Tramell utilizaba su bisexualidad para que sus amantes femeninas fueran las verdaderas asesinas. Supongo que hay que sentarse a verla y disfrutar de la intriga para poder tener alguna teoría. Si algo hay claro es que la dama del picahielo ya es uno de los mejores personajes vistos en una pantalla de cine y que Sharon Stone (que no ha vuelto a hacer un gran éxito desde entonces) merece las nominaciones a premios que obtuvo (incluido el Globo de Oro) y que su estatus de sex simbol se queda corto, habría que hacerle un altar tras ver esta película que, afortunadamente, la catapultó a la fama.
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martes, 13 de julio de 2010
The Karate Kid; divertida, emocionante, entretenida, sorprendente...
La trama de la cinta (al igual que en la película original) se centra en Dre Parker (Jaden Smith) que se muda junto a su madre a China. Allí las cosas no serán nada fáciles para el chico debido a una panda de matones que, literalmente, le acosan verbalmente y le dañan físicamente. Dre conseguirá enfrentarse a ellos (sobretodo a uno en concreto) gracias a la ayuda del Señor Han (Jackie Chan).
Uno se sienta en la butaca pensando que The Karate Kid va a ser o una flipada, o un coñazo, o una película infantil para niños de tres años. Contra todo pronóstico la película está bien planteada, bien dirigida y bien interpretada lo que hace que tengamos ante nosotros a una de las sorpresas del año. Y es que, el miedo a que la película fuera demasiado infantil se quita a los diez minutos. Cuando el matón y sus compinches tienen la primera pelea con el protagonista nos queda claro que aquí no se andan con rodeos y que van a haber palos, muchos palos. Le pegan tal paliza (despues vendrá otra) que solo puedes sentir lástima y empatía con el niño. Esto ha sido incluso criticado porque llega a ser demasiado cruel pero es precisamente eso lo que hace que te metas en la película, en el kung fu y en la historia en general.
Porque si hay algo que hay que aplaudir a The Karate Kid es que está más que correcta en todos los aspectos. Con una historia de superación personal en la que te metes desde el principio y unas peleas realmente bien coreografiadas y planteadas. Además, el mensaje, la emoción y los toques dramáticos o divertidos no desentonan dándonos un producto que lo tiene todo en su justa medida y que hace que salgas plenamente contento tras su visionado, algo que, hoy día, cada vez cuesta más trabajo conseguir.
Uno de los factores del éxito de la película es Jaden Smith, su actuación es natural y espontánea, además, el hecho de que sea un niño y no un adolescente chulo y prepotente (como podría haber sido) no hace más que sumar puntos a favor de la película gracias a la empatía con él durante todo el metraje. Jakie Chan nos brinda, y parece increíble, una de las mejores interpretaciones de su carrera, sereno, a veces divertido, nada sobreactuado y mostrando una química con Smith que hace que la película avance sin miramientos ni pesadeces. Los secundarios, aunque son la mayoría desconocidos, añaden su granito de arena al espectáculo, como Taraji P. Henson, la madre del protagonista, que aunque es una pesada de narices también es entrañable y divertida. Mención especial para Zhenwei Wang, al que llegareis a odiar a muerte.
En definitiva, The Karate Kid maneja tan bien los elementos que plantea que resulta una película emotiva, divertida, entretenida y, lo más importante, encantadora. No han querido ir a ganar cuatro Oscars y tampoco han querido ir a un público concreto, es para todo el mundo y les ha salido bien la jugada, afortunadamente. Una de las sorpresas del año sin duda y uno de los mejores remakes (puede que el mejor) de los últimos años.
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