viernes, 16 de octubre de 2009

Ágora, más fria que el hielo


Fría, muy fria, ese creo que es el adjetivo que define la nueva película de Alejandro Amenabar. Desde que tenía unos 13 o 14 años voy todos los fines de semana al cine con el mismo grupo de gente, cuando salimos comentamos la película (como todo el mundo) sea buena o sea mala siempre hay algo que destacar aunque solo sea ponerla a parir, pero con Ágora salimos de la sala como si nos hubieran dado una paliza, era en plan "uff, bueno, pues no está mal..." y ya esta, no había nada más que comentar, ninguna frase que remarcar, ni una sola escena que se te quede grabada SPOILER ni siquiera la muerte de la protagonista a manos de su esclavo logra emoción alguna FIN SPOILER.



¿Es Ágora una mala película? No. ¿Es una película para recordar o para disfrutar con un segundo visionado? Pues no. Tengo "sentimientos encontrados" con esta cinta, no se, puede que dentro de un tiempo la vuelva a ver y me parezca la obra maestra que pensaba que iba a ser.